jueves, 26 de febrero de 2009

Coches, partes y cristales esparcidos


No llevo ni dos meses con el carnet de conducir, y ya he tenido mi primer golpe con el coche, no ha sido grave, pero desde luego no es plato de buen gusto.

Nueve de la mañana, escuchando la radio, voy para el trabajo sin prisa, aun con algo de pereza, pero nada que un café mañanero no pueda remediar.

Tenemos retención entrando en miraflores, algo bastante habitual, y con paciencia se pasa rápido. Cuando ya por fin hemos pasado la rotonda, tenemos la autopista en el horizonte, pero no llegaré tan lejos. Justo después de la rotonda, hay un semáforo para permitir la incorporación de la gente que viene de atxuri, y es alli donde dejaré mi inocencia y mi impoluto expediente en tráfico.

¿Y cómo fue?, pues un coche de autoescuela se paso el semáforo en ámbar, y 5 o 6 metros después frena en seco como si le fuera la vida en ello, y mi kadett de 20 años no frena ni con mucho tan rápido y a pesar de que le piso con ahinco, el choque era inevitable. El golpe fue a muy poca velocidad, pero al ser cuesta abajo, todo el golpe se lo llevo la parte alta del frontal, con lo que los focos salieron por los aires, y el capó se levanto unos 5 centímetros, lo justo para que no pueda abrirse y para que el taller me haya presupuestado 500 euros de avería.
Como el coche esta como nuevo, 50.000 km lo avalan, pues lo he arreglado, pues para aprender me viene genial, espero no volver a toparme con autoescuelas ni incidentes como este, pero nunca se sabe.

Lo más curioso de todo, es que en parte he cogido algo de respeto al coche, y teniendo en cuenta que el golpe no fue para nada grave, me extraña pues la lógica me dice que es absurdo pues aunque legalmente la culpa a sido mía, no me siento culpable del todo. Según la versión de la chica de la autoescuela, la chica que iba al volante, se despisto y se lo paso en ámbar, y cuando la profesora se lo comento, se puso nerviosa y freno de golpe.

lunes, 9 de febrero de 2009

Dando zoom a la vida


No es una buena época desde el punto de vista personal, ando en un viaje ajetreado, bastante duro, miro por la ventana y veo los últimos años pasar, en destellos, como si trataran de chocar contra mi, y derribarme. Soy una persona bastante fuerte emocionalmente hablando, no es que haya recibido una educación espartana, pero siempre he sido muy autodidacta, intentando depender lo mínimo posible de los demás, haciéndome una persona blindada.

Hace poco recibí mi nuevo objetivo sigma 70-300mm, un autentico zoom , casi x9 que haría las delicias del mirón más pintado. Desde luego no es objetivo canon cuyo precio podía haber subido hasta 800 euros. Un sigma es infinitamente más barato, pero para mi, que estoy aprendiendo, es más de lo que necesito.

Las primeras pruebas son muy buenas, el zoom al máximo es muy bueno, lo malo, y esto no es cosa del objetivo, es que sino tienes buen pulso, puede que las fotos te queden movidas. Con mucha luz no hay problema, se disminuye el tiempo de exposición, y evitamos esto en gran medida, pero con poca luz necesitamos más tiempo de exposición para meter más luz en la cámara, y este tiempo es peligroso. Los objetivos caros, los de canon por ejemplo tienen un sistema, el IS (image stabilizer), que nos permite tener un poco de peor pulso, nos permite dos aumentos en el tiempo de exposición sin perder calidad.

Ahora debo recordar el camino del que vengo, preguntarme ¿por qué caí?, y seguir caminando en todo momento antes de que los miedos del pasado me lleguen. Debo acercar la visión como si de un telezoom se tratara, acercar la parte que me interesa, y olvidar por un tiempo al menos, la parte que no nos lleva a un buen resultado. La imagen resultante será pequeña, pero nítida, para poder centrarnos en ella al 100%.

Un ejemplo del zoom:

Imagen obtenida a 18mm

18mm

Imagen obtenida a 300mm

300mm