lunes, 27 de junio de 2005

La mejor defensa, un buen ataque

Hoy por la mañana he tenido la defensa del proyecto de programación, que consistía en un programa de gestión de libros, películas y discos. El proyecto se entregó hace un mes, pero se pueden corregir pequeños errores hasta la defensa. En nuestro caso teníamos grandes y graves errores, entre ellos, que si insertabas algunos datos, al guardarlos, el programa se fastidiaba, por un tema de los tipos de datos, etc.

Una defensa es más o menos esto: Te pones en frente de el profesor y algunos monitores de programación, haces una exposición de 15 minutos, con la ayuda de una presentación, unas transparencias, o lo que cada uno quiera llevar, y luego te hacen algunas preguntas, intentando salir del paso lo mejor posible.

Nos decantamos por una presentación multimedia, cuando más sencillo es, mejor se puntúa, pues quiere decir que no lo estas leyendo, etc. Nosotros teníamos algo muy básico, 4 conceptos, y de ahí explicaríamos todo lo referente al proyecto. En mi caso, me tocaría las conclusiones, osea, contarle todo aquello que quiere oír, decir que hay que hacer mejor el análisis, no empezar sin pararse a pensar, etc.

La presentación estuvo realmente bien, después de esto, teníamos una demo, osea enseñarle como funciona el programa, para que vea lo realmente bonito que es, y con esto teníamos ya mas de 20 minutos, tocaba la ronda de preguntas, sin duda, lo peor. Aquí nos pilla desprevenidos, y nos dice: ¿como habéis declarado los deques?, por supuesto, no nos acordamos, así que empezamos a mirar como locos el código fuente, buscando por donde andará eso, mientras discutimos - no esta en “cargar”, - no, al final lo cambiamos y lo pusimos en el on create, etc

Al final se levanta el profesor y se pone a buscarlo él, cosa que sin duda no podía ser bueno, pero bueno, en un momento lo encuentra, y nos dice que esta bien echo eso, que el proyecto esta bien, que tenemos un aprobado.

Después de 40 minutos, unos sudores frios y coger nuestro proyecto llamado “Bazar, el trago alegre”, que aun no se como pudimos poner ese nombre, pero bueno, todo ha salido bien.

martes, 21 de junio de 2005

Un capullo sin flor (II)

Ayer actualice el blog, de la versión 1.2 a la 1.5, y además de un montón de opciones que no voy a usar nunca, había una que me interesaba especialmente, la de la gestión de temas, así que ahora es más bonito, para mi gusto, vamos, espero que os guste, cualquier comentario es bien recibido.

La cosa con el capullo quedo así: me fui sin hacerle el más mínimo caso, diciéndole que en jefatura tendrían noticias mías, prestándome más atención después de decir eso. Bien pues parece ser que el pardillo ese se acojono un poco, porque fué a contarle su versión al jefe de servicios, supongo que para que cuando fuera yo, no le pillara de imprevisto.

Al principio no sabía si decirle nada al jefe de servicios (no es el director, es un puesto intermedio, esto es importante, es digamos un delegado de los funcionarios), porque hay dos formas de ver el tema:
* Un compañero me ha llamado tonto (muy bien en el cole con 14 años, pero no con 22).
* Un compañero me ha faltado al respeto (algo más serio que no entiende de edades).

Para mi es la segunda opción, pero esto es como la calidad real y la calidad percibida, no importa si el producto es bueno o malo, si no lo que el cliente percibe. En este caso lo que importa es como lo vea el jefe, y si lo ve de la primera forma, iba a quedar como un subnormal, así que al final decidí dejarlo pasar, como mucho mirarle con mala cara al payaso y poco más, jejejej.

Pero cual es la sorpresa que como él ya se me había adelantado, fue el jefe el que vino donde mí ayer, y me preguntó por lo ocurrido, así que le conté lo sucedido, y la verdad que se porto genial, al final me sorprendió diciendo: buff, es nuevo y no se entera de nada, es la 2º vez que se le llama la atención, así que si para esta semana no te ha pedido disculpas, me comentas.

Me extraño, no que me diera la razón, sino que no defendiera a su compañero, lo normal hubiera sido algo como, pues ya le preguntaré a ver por que lo hizo, o algo así. Lo vio de la segunda forma, así que el que quedo como un capullo fue el tonto del bote, jajaja.

Todo solucionado, en esta ocasión han pagado los pecadores, cosa que me alegra enormemente.

lunes, 20 de junio de 2005

Fin de semana en Haro

Aviso: Esto no es más que un resumen de mi fin de semana en Haro, no me hago responsable de que te aburras como un hongo, ni de que te quedes dormido.

Solo dos palabras pueden definir este fin de semana: Genial !!, bueno es solo una, pero la palabra cuchara siempre esta presente :p. El viernes mismo terminé mi último examen: Matemática discreta, un examen muy típico, sus ejercicios de combinatoria, sus problemas de grafos, y por supuesto los tan agonizantes ejercicios de lógica. Como no lo hice muy bien, no quiero augurar nada.

Llegue a Haro sobre las 19:00, y hacía un bonito día de verano, mucho calor para mi gusto, pero eso nunca fue un problema, así que salgo a la piscina para ver que se cuece por allí. En principio no hay mucha gente, y mis amigos parece que no andan por allí, iremos a buscarles entonces. Habíamos quedado en hacer una parrillada, con la excusa del inicio del verano, aunque normalmente no buscamos ni las razones. Después de estar un ratillo en la piscina, me llama David, y voy a su casa, para que vea su ordenador que algo le falla (¿algo?, he visto menos virus en las plantas de guerra bacteriológica, pero bueno, no había ido a Haro a arreglar ordenadores, tal vez en verano, con más calma). Como dos amigos tienen cena de clase, estamos solo tres para la parrillada, así que David y yo vamos a comprar las cosas, sin mayores incidentes.

Cuando llega Marcos, toca decidir donde hacer la parrilla, tenemos varias opciones:
* En alguno de nuestros jardines
* En el jardín común, cerca de la puerta
* Fuera de la urba, en el césped de enfrente
* En “los patos”
* Por las obras que hay por ahí.

Después que un día un tipo nos dijera que quitáramos la parrilla, porque le molestaba el olor a sardinas (ojo, que aun no habíamos puesto nada en la parrilla, estaba solo el carbón, y además jamas hemos echo sardinas), desde aquel día ese hombre es conocido como “El sardinas”, jjajajaj.

Era aun pronto, y hacerlo en el césped de fuera no era buena opción, y irse hasta los patos, que estará a un kilometro, no aprecia, así que decidimos buscar algún lado por las obras. Pronto encontramos una plaza que han echo hace poco genial para la parrilla. Costillita adobada, pinchos morunos, y poco más fue el menú esta vez, escaso, para lo que suele ser, pero muy rico como siempre.

Luego a la 1:00 o así nos vamos a casa, y veo una peli: “Smoking room”, me gusto bastante.

Ringgg Ringgg, suena la alarma a las 11:00, una buena hora para levantarse, voy a por el pan, y después de ganar 3 partidas al ajedrez (el 100% de las partidas jugadas ;) ). Ya por la tarde toca tumbada en el césped, sin hacer nada, ¿puede haber algo mejor?, un par de horas de hacer nada, y Marcos y casi todo el mundo se va a jugar un torneo de fútbol con unos moros leñeros ,así que yo voy a la cancha de tenis a ver como juegan gipi y chubi. Dado el poco talento que tienen, solo comparable al mio, le mando un mensajillo a Rebeca, a ver por donde anda, casualmente estaba en su portal con unos amigos y acude a mi llamada de auxilio rauda y veloz. Hacia mucho tiempo que no hablaba con ella, alegrándome así la tarde.

A lo noche no salimos, fuimos a cenar por ahí, pero luego volvimos a la urba para bañarnos (cosa que no paso, pues el frío aconsejaba no hacerlo), estábamos Marcos, Rebeca, Nog y yo, y estuvimos hablando un ratillo hasta las 3 más o menos, al final, solo quedamos Rebe y yo, tapado yo con dos toallas, aunque la gente decía que no hacia frío :| .

El domingo fue más tranquilo, por la mañana a la rioja party, a ver a mis compatriotas frikis, y luego a la piscina a tomar el solete, lo mismo que por la tarde, pero vestido (es broma, ejejje). En resumen, un gran fin de semana, de encuentros, de nostalgia, de vivencias.

Ahora solo queda esperar a el próximo viernes para repetir. Un saludin.

miércoles, 15 de junio de 2005

Un capullo sin flor

Todo el mundo sabe, las grandes personas como yo, amables y gentiles están en vías de extinción, y hoy veremos un ejemplo más para ratificar esta teoría. No es que yo sea la madre Teresa, ni muchisimo menos, pero intento respetar a todo el mundo, y tratando a la gente como lo que son: personas.

Recién salía yo del aula de informática, después de hablar con un par de alumnos que hacia tiempo que no veía, por motivos diversos, como que uno de ellos se había ido a Vitoria para hacer las pruebas de acceso a a la universidad, algo realmente ejemplar.

Después de darle la llave al jefe de servicios como todo los días, lo que debería haber pasado es lo siguiente:
* Pasar a la sala de régimen abierto
* Salir a la sala de detector de metales
* Pasar la barrera
* Coger el autobús
* Mirar a la pedazo de pelirroja que se monta siempre
* Llegar a casa

Por supuesto esto que parece tan fácil, no lo es tanto como parece, pues a pesar de que durante todo este tiempo no hubo ningún problema, hoy lo hubo, y hemos aquí.

El problema llega cuando en la sala de régimen abierto esta un funcionario nuevo, lo cual no es tan raro, pues debido a los turnos, no conozco a todos. Bien después de ponerme en frente de la puerta, dispuesto a que la abra, para pasar, me doy cuenta de que el chico esta llamando pues no me conoce (algo genial, es su trabajo),
el problema esta en la conversación que tiene con su compañero, que al dejarse la puerta abierta, esta a mi disposición:
Oye, que tengo aquí un chico, con nicky rojo, con cara tonto, quien es?
……
Ok, de informática?, pero no tiene pase o algo?
……
Bien, así que tiene pase, pero seguro?.
……
Ok, vale.
Después de quedarme totalmente flipado por el trato, sobretodo porque el que me lo ha dicho tiene una cara de
yonki que no sabia si me iba a pedir el pase, o un chute. Después de pedirme el pase, le comento, que no siempre me dan, es más, muy pocas veces me dan, por lo que entra otra vez dentro (dejando la puerta abierta, tal vez por el efecto de droga, jeje), y vuelve a llamar para ver si el que da los pases sabe algo.
Epa, que tengo aquí un empanado, que no tiene pase, y dice que es el informático.
…….
Ah!!, osea que aunque no tenga pase, yo le dejo pasar no?
……
Ok, entonces le abro.
Pero parece que no se fía de su compañero, y vuelve a hacer otra llamada, y mientras mi autobús se marcha, claro esta. Ya solo le falta llamar a su madre, y decirle:
Mama, que voy a cenar, tengo aquí un chico, le abro?
Pero bueno, ya estaba totalmente harto, así que cuando abre la puerta voy donde el, y según sale, dice, epa, que no sabia quien eras, y estaba informándome. Lo primero que hago, es pedirle por favor el nombre (esto siempre acojona), con lo que se empieza a poner a la defensiva, diciendo cosas como:
Oye que si no tienes pase no es mi culpa, tendré que confirmar que no eres un interno.
Por supuesto, ojala todos lo hicieran siempre, pero el trato que he recibido no me ha parecido correcto, te
importa decirme tu nombre?.
No te voy a decir el nombre, como mucho el numero de función.
Ok perfecto, pues dime que apunto.
Pero a ver, que tengo que saber quien eres para abrirte
Si eso nadie lo discute, pero el respeto a los compañeros de trabajo, es fundamental, y tu hoy no lo has tenido.
Como que no?
Bueno, me das el numero o no?
No
A esto , ya le respondo, venga tío, pues que te den, jefatura tendrá noticias de esto. Y según me marcho, dice, a ver espera, cual es el problema?. Ahora viene de amable, anda ya, sin hacerle el menor caso, me marcho, y
después de esperar 30 minutos, pues por su culpa he perdido el bus, llego a casa, pero lo peor de todo ya os imagináis que es no?

¡¡¡¡ NO PUDE VER A LA PELIRROJA, CON LO BUENA QUE ESTA !!!!, jaa jajaaj

Bueno, aquí acaba esto, un saludo.