No es una buena época desde el punto de vista personal, ando en un viaje ajetreado, bastante duro, miro por la ventana y veo los últimos años pasar, en destellos, como si trataran de chocar contra mi, y derribarme. Soy una persona bastante fuerte emocionalmente hablando, no es que haya recibido una educación espartana, pero siempre he sido muy autodidacta, intentando depender lo mínimo posible de los demás, haciéndome una persona blindada.
Hace poco recibí mi nuevo objetivo sigma 70-300mm, un autentico zoom , casi x9 que haría las delicias del mirón más pintado. Desde luego no es objetivo canon cuyo precio podía haber subido hasta 800 euros. Un sigma es infinitamente más barato, pero para mi, que estoy aprendiendo, es más de lo que necesito.
Las primeras pruebas son muy buenas, el zoom al máximo es muy bueno, lo malo, y esto no es cosa del objetivo, es que sino tienes buen pulso, puede que las fotos te queden movidas. Con mucha luz no hay problema, se disminuye el tiempo de exposición, y evitamos esto en gran medida, pero con poca luz necesitamos más tiempo de exposición para meter más luz en la cámara, y este tiempo es peligroso. Los objetivos caros, los de canon por ejemplo tienen un sistema, el IS (image stabilizer), que nos permite tener un poco de peor pulso, nos permite dos aumentos en el tiempo de exposición sin perder calidad.
Ahora debo recordar el camino del que vengo, preguntarme ¿por qué caí?, y seguir caminando en todo momento antes de que los miedos del pasado me lleguen. Debo acercar la visión como si de un telezoom se tratara, acercar la parte que me interesa, y olvidar por un tiempo al menos, la parte que no nos lleva a un buen resultado. La imagen resultante será pequeña, pero nítida, para poder centrarnos en ella al 100%.
Un ejemplo del zoom:
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