lunes, 7 de abril de 2008

El ladrón ladrado


Esta anecdótica historia cuyo protagonista es uno mismo, tuyo lugar un gélido día de invierno, tristón, miraba por mi ventana como las apresuradas gentes esquivaban la lluvia como si de cuchillos se tratase. El reloj marcaba las 8:00 horas, y en mi casa estábamos sólo mi madre y yo, y ella dormía, pues era sábado. No recuerdo el motivo por el que estaba yo despierto un sábado a esas horas, es posible que estuviera haciendo algún proyecto de clase, o algo similar.

Me gusta mirar por la ventan los días lluviosos, desde el calor del hogar he imaginarme las historias de las personas que veo, de la misma forma que Amelie en la película que lleva su nombre. Imagino como la gente maldice el no tener paraguas, o como aquel chaval llega a casa después de una larga noche de fiesta.

¿Y donde esta el ladrón en esta historia?, pues dado que mi padre no estaba en casa, debía ir a por el pan yo, y en eso me puse. Un pantalón de chándal sin planchar y un abrigo de invierno serían mis acompañantes de viaje. Y a estos se les sumo en el último momento un gorrito negro del Athletic que tengo que viene muy bien en días frescos.

Me dispongo a salir, y veo que la casa esta tan a oscuras que me cuesta no chocarme con las paredes. Voy muy despacio para hacer el menor ruido posible, tanto que abro la puerta con un cuidado extremo, y la cierro de la misma forma. Nada más dar el botón del ascensor decido ir andando los 7 pisos que me separan del suelo. Después de recordar los días de niño en los que bajaba dando el botón de todos los pisos, una sonrisa se escapa de mi boca casi sin querer.

Al bajar el portero ya estaba en la entrada leyendo su periódico y con un escueto saludo, salgo a la calle, y sin más miramientos en 10 minutos estaba de vuelta, cuando nada más entrar por la puerta, unas carcajadas sordas suenan por todo el portal. Era el portero que se reía conmigo de la situación que acabábamos de vivir.

Mi madre como todas las madres tienen sentido arácnido que avisa del peligro, y a pesar de que no me oye cuando le hablo a dos metros de distancia, fue capaz de oírme cuando iba por el pasillo, y se alerto, porque pensó, ¿quién es a las 8 de la mañana?, de un brinco fue a buscarme al cuarto y como estaba todo a oscuras, no logró verme, pero pensó que estaba durmiendo. Entonces supo que alguien había pasado por ahí porque le había parecido oír una puerta pero muy leve, como si alguien hubiera querido pasar desapercibido. Se apresuro a mirar por la mirilla, y vio como alguien bajaba por las escaleras con un pasamontañas, ¿ooo wait, era yo con mi gorro del Athletic?. Rápidamente cerro la puerta de mi cuarto para que no me asustara (1,90 metros y más de 100 kilos, no se yo quien se habría asustado más), y se vistió con celeridad para bajar a donde el portero y contarle que alguien había entrado en casa y que se había ido por las escaleras.

Sólo hay que imaginarse la situación desde el punto de vista del portero, me ve bajar por las escaleras, y al de 2 minutos baja mi madre, casi en pijama asustada diciendo que alguien acaba de salir de su casa con un pasamontañas, a lo que el portero no puede más que reír, y decir, pero hombre si era tu hijo, jaj aja aj, a lo que ella argumenta, no no, si mi hijo esta en el cuarto durmiendo, que le acabo de ver arriba.
Un cúmulo de circunstancias dio lugar a un echo gracioso, pues si algo no hubiera sido de esa forma el final hubiera cambiado mucho, el gorro, la oscuridad, mi cuidado al pasar por el pasillo, el bajar por las escaleras, etc...

Al llegar arriba mi madre me ladro por no avisar que me marchaba, y todo quedó en una historia graciosa para contar en las cenas de navidad con la familia.

sábado, 5 de abril de 2008

Concedido el cambio de sexo, por fin


A pesar de llamarme Josu soy una mujer, no fue siempre así, pero desde unos años a esta parte me dí cuenta de este echo que muy poca gente sabe, soy una mujer.

No me gustan los hombres ni nada por el estilo, simplemente en mi DNI así consta, y hasta hace unos meses no lo sabia, ¿Como es posible ir por la vida sin saber si se es hombre o mujer?, pues en este caso es muy sencillo: En el apartado de sexo de mi DNI ha puesto siempre una M, y claro, quien iba a pensar que esa M no era de Masculino, sino de Mujer.

Hasta que no fui ha sacarme el pasaporte no me dí cuenta de este error. La señora que hacía los pasaportes me pregunto, ¿te has operado de sexo?, oh wait!!, pues que yo sepa no. Había un error, y debía ser solucionado con la mayor celeridad posible, es decir, cuando renovara el DNI, pues quedaban escasos 6 meses.

Ayer fui a renovarlo, y no me lo pudieron dar en el momento, pues había que cambiarlo en los registros de Madrid, y hasta el próximo jueves no podría recibir el DNI correcto. Otro tema que me comento es que renueve el pasaporte pues me puede dar problemas, ya que al salir una foto de un chico y sexo femenino, pueden pensar que es falso, y me pueden retener en la frontera hasta confirmarlo. Suerte que no me paso nada en marruecos, no me hubiera gustado acabar en una cárcel de mujeres con una barba de tres días jajaja.

Cuatro años siendo mujer y yo me dí cuenta hace bien poco, desde luego que poca consideración, aunque ya me notaba yo que conducía algo peor y me gustaba de más criticar a todo lo que se movía. (IRONIC).

En principio el jueves sólo tengo que ir a recoger el nuevo DNI y el nuevo pasaporta, a ver si es verdad, y no me marean mucho.

jueves, 6 de marzo de 2008

Pongamos el software libre a prueba



Kubuntu no es mi distribución favorita, es más, ni siquiera la tengo ni en CD ni en DVD, pero aun así me la estoy bajando de Internet ahora mismo para instalarla. He escogido Kubuntu Dapper, algo mucho más estable que mi Debian Sid. ¿cómo es esto posible?, ¿Cómo puede ser que cambie mi Debian por una Kubuntu?, tal vez la cosa no sea así del todo.

En la organización donde yo trabajo, se han planteado por primera vez si cambiar sus licencias de Windows XP por licencias GPL, mucho más acorde con la filosofía de la ONG. Después de una reunión con las dos personas que sabemos más de tecnología, y después de que los dos dijéramos que el software libre es una solución muy posible, hemos decidido hacer una prueba, instalar en un pc Linux y ver si la gente se maneja bien. Si todo da un resultado positivo, se migrarían todos los ordenadores, unos 15 más o menos.

Ahora ya se vera más claro porque Kubuntu y no Debian Sid ha sido la distribución elegida. La sencillez y facilidad de uso debe ser prioritario, y KDE siempre me ha parecido más “windows-like”. Prefiero una rama estable, pues no buscamos programas de última generación, ni la última versión del software con las últimas novedades, buscamos un ordenador de escritorio con básicamente esto:



  • Maquetador de textos: OpenOffice.org.
  • Navegador: Firefox.
  • Cliente de correo: Thunderbird.
  • Gestión de ficheros: Konqueror.
  • Grabar Cds: K3b.



Y  muy poco más, no hay muchas más necesidades, con lo que es bastante sencillo dar una solución satisfactoria. Pero como no es oro todo lo que reluce, tengo algunas dudas respecto a esta prueba que vamos a hacer, como por ejemplo:


  • La impresora es un titán, fotocopiadora, fax, din A3, no se si estará soportada en linux.
  • Hay unos programas de la diputación que hay que hacer funcionar, no se si con wine va a haber suerte. No se hasta que punto la diputación tiene obligación de dar soporte para linux.
  • Los ordenadores son diferentes, con diferente hardware, no es que sea un problema, pero no se podrán clonar las imágenes, o si se clonan, habrá que cambiar cosas.
  • Es posible que alguna tarjeta de red o algo no sea compatible.
  • Puede que la empresa que les da servicio técnico ahora no tenga los conocimientos adecuados (esto no lo digo, lo ha dicho la empresa de servicio técnico).
  • La gente puede que no se amolde a usar KDE.
  • Lo malo de esto es que basta con que una de estas falle, para que la prueba fracase, cosa que sería una lástima.


En mi día a día nada cambia, pues sólo se migrarían los PCs de los despachos, obviamente, o no tan obviamente los ordenadores de prisión no se van a tocar, esos siguen como todo allí, sin nada que perturbe su monotonía, no vaya a ser que se mejore algo.

Veremos en queda todo esto, pero desde mi punto de vista, sólo el echo de querer intentarlo ya vale mucho, aunque claro esta, vale más una migración satisfactoria.