Aviso: Esto no es más que un resumen de mi fin de semana en Haro, no me hago responsable de que te aburras como un hongo, ni de que te quedes dormido.
Solo dos palabras pueden definir este fin de semana: Genial !!, bueno es solo una, pero la palabra cuchara siempre esta presente :p. El viernes mismo terminé mi último examen: Matemática discreta, un examen muy típico, sus ejercicios de combinatoria, sus problemas de grafos, y por supuesto los tan agonizantes ejercicios de lógica. Como no lo hice muy bien, no quiero augurar nada.
Llegue a Haro sobre las 19:00, y hacía un bonito día de verano, mucho calor para mi gusto, pero eso nunca fue un problema, así que salgo a la piscina para ver que se cuece por allí. En principio no hay mucha gente, y mis amigos parece que no andan por allí, iremos a buscarles entonces. Habíamos quedado en hacer una parrillada, con la excusa del inicio del verano, aunque normalmente no buscamos ni las razones. Después de estar un ratillo en la piscina, me llama David, y voy a su casa, para que vea su ordenador que algo le falla (¿algo?, he visto menos virus en las plantas de guerra bacteriológica, pero bueno, no había ido a Haro a arreglar ordenadores, tal vez en verano, con más calma). Como dos amigos tienen cena de clase, estamos solo tres para la parrillada, así que David y yo vamos a comprar las cosas, sin mayores incidentes.
Cuando llega Marcos, toca decidir donde hacer la parrilla, tenemos varias opciones:
* En alguno de nuestros jardines
* En el jardín común, cerca de la puerta
* Fuera de la urba, en el césped de enfrente
* En “los patos”
* Por las obras que hay por ahí.
Después que un día un tipo nos dijera que quitáramos la parrilla, porque le molestaba el olor a sardinas (ojo, que aun no habíamos puesto nada en la parrilla, estaba solo el carbón, y además jamas hemos echo sardinas), desde aquel día ese hombre es conocido como “El sardinas”, jjajajaj.
Era aun pronto, y hacerlo en el césped de fuera no era buena opción, y irse hasta los patos, que estará a un kilometro, no aprecia, así que decidimos buscar algún lado por las obras. Pronto encontramos una plaza que han echo hace poco genial para la parrilla. Costillita adobada, pinchos morunos, y poco más fue el menú esta vez, escaso, para lo que suele ser, pero muy rico como siempre.
Luego a la 1:00 o así nos vamos a casa, y veo una peli: “Smoking room”, me gusto bastante.
Ringgg Ringgg, suena la alarma a las 11:00, una buena hora para levantarse, voy a por el pan, y después de ganar 3 partidas al ajedrez (el 100% de las partidas jugadas ;) ). Ya por la tarde toca tumbada en el césped, sin hacer nada, ¿puede haber algo mejor?, un par de horas de hacer nada, y Marcos y casi todo el mundo se va a jugar un torneo de fútbol con unos moros leñeros ,así que yo voy a la cancha de tenis a ver como juegan gipi y chubi. Dado el poco talento que tienen, solo comparable al mio, le mando un mensajillo a Rebeca, a ver por donde anda, casualmente estaba en su portal con unos amigos y acude a mi llamada de auxilio rauda y veloz. Hacia mucho tiempo que no hablaba con ella, alegrándome así la tarde.
A lo noche no salimos, fuimos a cenar por ahí, pero luego volvimos a la urba para bañarnos (cosa que no paso, pues el frío aconsejaba no hacerlo), estábamos Marcos, Rebeca, Nog y yo, y estuvimos hablando un ratillo hasta las 3 más o menos, al final, solo quedamos Rebe y yo, tapado yo con dos toallas, aunque la gente decía que no hacia frío :| .
El domingo fue más tranquilo, por la mañana a la rioja party, a ver a mis compatriotas frikis, y luego a la piscina a tomar el solete, lo mismo que por la tarde, pero vestido (es broma, ejejje). En resumen, un gran fin de semana, de encuentros, de nostalgia, de vivencias.
Ahora solo queda esperar a el próximo viernes para repetir. Un saludin.
lunes, 20 de junio de 2005
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario