Todo el mundo sabe, las grandes personas como yo, amables y gentiles están en vías de extinción, y hoy veremos un ejemplo más para ratificar esta teoría. No es que yo sea la madre Teresa, ni muchisimo menos, pero intento respetar a todo el mundo, y tratando a la gente como lo que son: personas.
Recién salía yo del aula de informática, después de hablar con un par de alumnos que hacia tiempo que no veía, por motivos diversos, como que uno de ellos se había ido a Vitoria para hacer las pruebas de acceso a a la universidad, algo realmente ejemplar.
Después de darle la llave al jefe de servicios como todo los días, lo que debería haber pasado es lo siguiente:
* Pasar a la sala de régimen abierto
* Salir a la sala de detector de metales
* Pasar la barrera
* Coger el autobús
* Mirar a la pedazo de pelirroja que se monta siempre
* Llegar a casa
Por supuesto esto que parece tan fácil, no lo es tanto como parece, pues a pesar de que durante todo este tiempo no hubo ningún problema, hoy lo hubo, y hemos aquí.
El problema llega cuando en la sala de régimen abierto esta un funcionario nuevo, lo cual no es tan raro, pues debido a los turnos, no conozco a todos. Bien después de ponerme en frente de la puerta, dispuesto a que la abra, para pasar, me doy cuenta de que el chico esta llamando pues no me conoce (algo genial, es su trabajo),
el problema esta en la conversación que tiene con su compañero, que al dejarse la puerta abierta, esta a mi disposición:
Oye, que tengo aquí un chico, con nicky rojo, con cara tonto, quien es?
……
Ok, de informática?, pero no tiene pase o algo?
……
Bien, así que tiene pase, pero seguro?.
……
Ok, vale.
Después de quedarme totalmente flipado por el trato, sobretodo porque el que me lo ha dicho tiene una cara de
yonki que no sabia si me iba a pedir el pase, o un chute. Después de pedirme el pase, le comento, que no siempre me dan, es más, muy pocas veces me dan, por lo que entra otra vez dentro (dejando la puerta abierta, tal vez por el efecto de droga, jeje), y vuelve a llamar para ver si el que da los pases sabe algo.
Epa, que tengo aquí un empanado, que no tiene pase, y dice que es el informático.
…….
Ah!!, osea que aunque no tenga pase, yo le dejo pasar no?
……
Ok, entonces le abro.
Pero parece que no se fía de su compañero, y vuelve a hacer otra llamada, y mientras mi autobús se marcha, claro esta. Ya solo le falta llamar a su madre, y decirle:
Mama, que voy a cenar, tengo aquí un chico, le abro?
Pero bueno, ya estaba totalmente harto, así que cuando abre la puerta voy donde el, y según sale, dice, epa, que no sabia quien eras, y estaba informándome. Lo primero que hago, es pedirle por favor el nombre (esto siempre acojona), con lo que se empieza a poner a la defensiva, diciendo cosas como:
Oye que si no tienes pase no es mi culpa, tendré que confirmar que no eres un interno.
Por supuesto, ojala todos lo hicieran siempre, pero el trato que he recibido no me ha parecido correcto, te
importa decirme tu nombre?.
No te voy a decir el nombre, como mucho el numero de función.
Ok perfecto, pues dime que apunto.
Pero a ver, que tengo que saber quien eres para abrirte
Si eso nadie lo discute, pero el respeto a los compañeros de trabajo, es fundamental, y tu hoy no lo has tenido.
Como que no?
Bueno, me das el numero o no?
No
A esto , ya le respondo, venga tío, pues que te den, jefatura tendrá noticias de esto. Y según me marcho, dice, a ver espera, cual es el problema?. Ahora viene de amable, anda ya, sin hacerle el menor caso, me marcho, y
después de esperar 30 minutos, pues por su culpa he perdido el bus, llego a casa, pero lo peor de todo ya os imagináis que es no?
¡¡¡¡ NO PUDE VER A LA PELIRROJA, CON LO BUENA QUE ESTA !!!!, jaa jajaaj
Bueno, aquí acaba esto, un saludo.
miércoles, 15 de junio de 2005
martes, 3 de mayo de 2005
Problemas de telefonía
Sábado, un gran día nos espera, pues vamos a ir a pasar el fin de semana a Haro, con mis amigos, para celebrar mi cumpleaños, que ha sido recientemente. El día se planea así: A las 9 tengo que hacer un examen de ingles, luego tengo que ir corriendo a casa, para hacer la maleta y una vez allí, marchar hacia Haro. Si todo hubiera sido tan bonito, no estaríamos contándolo aquí ahora, ;)
Como no tengo buenas experiencias con los exámenes, fui 30 minutos antes, y aun así, llegue al aula 5 antes, pues tuve que dar vueltas por toda la universidad, del edificio de ingenieros al de letras, que es bastante grande, con lo que encontrar el aula no era tarea trivial.
El examen fue como se había planeado, me toco un tema sobre los programas de dibujo gráfico, más difícil que el año pasado, pero bien. Cuando termino me doy cuenta de que tengo que salir pitando porque he quedado en 30 minutos en mi casa, y no me da tiempo ni de lejos.
Con vuelo presto, y sin más dilaciones, salgo pitando por la calle de deusto, dirección: Metro. Cojo el móvil y empiezo a hablar con un amigo de haro, para que me diga el día que hace por allí, para llevar una ropa u otra. Bueno, pues cuando estoy hablando, un chico, con bastantes malas pintas, me hace una señal de alto, a lo que le digo a david, con el que estaba hablando, que espere un momentito. Le pregunto al chico que le pasa, y me dice que tiene que hacer una llamada, que si le puedo dejar llamar, a lo que le contesto, mmmm pues no, porque estoy hablando (aunque aunque no hubiese estado hablando no le hubiera dejado el móvil pues lo más probable es que hubiera salido corriendo con él.).
Por supuesto sigo a un ritmo endiablado, mientras me dice, venga tío, que te doy 3 euros, que es muy importante. Le pido otro minuto a david, y me giro otra vez, diciéndole, a ver si tienes 3 euros, vete a llamar a un bar chaval, que te sale mas barato. Ahi le pille, porque estuvo dudando mientras dice….. ya pero es que tengo prisa. El que tenía prisa era yo, así que así se lo hice sabré, y continué con mi conversación y con mi carrera hacia casa, pero dos pasos por detrás seguía el, mirando el móvil muuy de cerca, y ya estaba empezando a pensar que iba a tener que romperle la cabeza a pedradas para que no me quitara el móvil. Dado que soy una persona muy pacifica y sumamente diplomática, le doy una última oportunidad, y girándome rápidamente, le digo con tono algo tosco:
- A ver chaval, que te he dicho que no!!!, no me has oído??
Lo pillo a la primera, pues empezó con que no me enfade, patatin patatan.
Después de esto, corri y corri, y por fin llegue a casa, y tuve que esperar 10 minutos, pues se retrasaron así que la carrera al final fue en balde.
El resto del finde estupendamente, sin mayores incidentes, todo estuvo en su sitio, como debe ser, ejjejej.
Como no tengo buenas experiencias con los exámenes, fui 30 minutos antes, y aun así, llegue al aula 5 antes, pues tuve que dar vueltas por toda la universidad, del edificio de ingenieros al de letras, que es bastante grande, con lo que encontrar el aula no era tarea trivial.
El examen fue como se había planeado, me toco un tema sobre los programas de dibujo gráfico, más difícil que el año pasado, pero bien. Cuando termino me doy cuenta de que tengo que salir pitando porque he quedado en 30 minutos en mi casa, y no me da tiempo ni de lejos.
Con vuelo presto, y sin más dilaciones, salgo pitando por la calle de deusto, dirección: Metro. Cojo el móvil y empiezo a hablar con un amigo de haro, para que me diga el día que hace por allí, para llevar una ropa u otra. Bueno, pues cuando estoy hablando, un chico, con bastantes malas pintas, me hace una señal de alto, a lo que le digo a david, con el que estaba hablando, que espere un momentito. Le pregunto al chico que le pasa, y me dice que tiene que hacer una llamada, que si le puedo dejar llamar, a lo que le contesto, mmmm pues no, porque estoy hablando (aunque aunque no hubiese estado hablando no le hubiera dejado el móvil pues lo más probable es que hubiera salido corriendo con él.).
Por supuesto sigo a un ritmo endiablado, mientras me dice, venga tío, que te doy 3 euros, que es muy importante. Le pido otro minuto a david, y me giro otra vez, diciéndole, a ver si tienes 3 euros, vete a llamar a un bar chaval, que te sale mas barato. Ahi le pille, porque estuvo dudando mientras dice….. ya pero es que tengo prisa. El que tenía prisa era yo, así que así se lo hice sabré, y continué con mi conversación y con mi carrera hacia casa, pero dos pasos por detrás seguía el, mirando el móvil muuy de cerca, y ya estaba empezando a pensar que iba a tener que romperle la cabeza a pedradas para que no me quitara el móvil. Dado que soy una persona muy pacifica y sumamente diplomática, le doy una última oportunidad, y girándome rápidamente, le digo con tono algo tosco:
- A ver chaval, que te he dicho que no!!!, no me has oído??
Lo pillo a la primera, pues empezó con que no me enfade, patatin patatan.
Después de esto, corri y corri, y por fin llegue a casa, y tuve que esperar 10 minutos, pues se retrasaron así que la carrera al final fue en balde.
El resto del finde estupendamente, sin mayores incidentes, todo estuvo en su sitio, como debe ser, ejjejej.
viernes, 11 de marzo de 2005
De compras por el casco viejo
Una fría mañana de invierno es el escenario de la siguiente historia, por un lado los protagonistas, yo, como siempre, actor principal, y principal pardillo como viene siendo costumbre últimamente.
Tenía que comprar unas telas verdes, pues este domingo es la imposición de las pañoletas, que viene a ser como un pañuelo con una estrella, símbolo y simbología, parte fundamental en nuestras vidas, y actos que definen nuestra forma de actuar en el día a día.
Sabía como se llamaba la tienda donde podría encontrar la tela: Gacela, pero lo que no sabía, era por donde caía, y el casco viejo es bastante grande, y con un índice muy alto de tiendas por metro cuadrado, así que iba a ser una mañana en busca de la gacela perdida, solo que esta vez no iba a haber una rubia temblando sin casi ropa al final del túnel.
Decido bajar andando, que así doy un paseillo, y empiezo a buscar tiendas, por las muchas calles y callejuelas que hay por el casco viejo, que por el día parece otra cosa, por las noches las calles parecen más estrechas, están mas llenas de obstáculos y el suelo resbala bastante mas.
Después de una hora dando vueltas y de aprenderme de memoria las 126 tiendas que hay, y de que la gente piense que soy un terrorista islámico por pasar 12 veces por la misma calle (Pantalón verde de pana, sudadera negra, con capucha, guantes negros, y una graba de esas tapándome por debajo de los ojos, sin duda, debería de dar miedo).
Por fin doy con la tienda, estaba en un callejón angosto y muy poco llamativo, pero eso no le impedía tener la tienda a rebosar. Era una tienda de dos plantas, llena de telas por todos lados, unas 10 dependientas/es y al rededor de 30 personas cuya media de edad ronda los 50 años. Desde luego mi presencia no paso inadvertida, todo el mundo me miraba como esperando que dijera algo, del estilo, de : Por ala, y por dios, cagummmm. Pero no, me quito los guantes y me destapo la cara, y me coloco en el centro de la tienda.
Había unos 5 mostradores, más el segundo piso, todos con viejecillas que no quieren comprar nada, tan solo pasar la mañana hablando del frío que hace y de como cuando era ella pequeña se calentaban poniendo agua caliente en la cama.
Bueno, me pongo en uno de los mostradores, y espero a que me toque, pero eso no sucede, pues la dependienta no esta vendiendo nada, sino hablandole de sus hijos, MANDA HUEVOS. como no tengo prisa, le digo de buenas formas: - Si estaba buscando una tela, a lo que ella contesta: - bien, un momento, en el mostrador de allí te atienden.
Aunque me parece muy fuerte, decido no armar un escandalo y me dirijo al mostrador, donde estaba otra chica, con dos adorables ancianitas, y atención porque aquí tampoco estaban comprando nada, se pasaban el rato diciendo como les gustaría que fuese la casa de su vida o algo así. Después de otros 15 min, y ya llevaba 30 sin que nadie comprara nada(esta tienda tiene que tener más perdidas que la de la marca ACME), decido ya de mala leche acercarme a la chica y decirle en tono tosco:
Oye, a quien hay que matar para que te atiendan en esta tienda???????
A lo que me contesta ella muy amablemte: aaaa!!!, estas esperandooo???
Pues la verdad, por el tiempo que llevo, ya no se si estoy esperando o trabajo aquí, en ese caso tendré que hablar con los clientes, no?
Se le cambio la cara, al final resulta que encima no tenían la tela que quería, me pongo mis guantes, me tapo la cara, y con una mirada asesina ¬¬, me marcho de allí.
Tenía que comprar unas telas verdes, pues este domingo es la imposición de las pañoletas, que viene a ser como un pañuelo con una estrella, símbolo y simbología, parte fundamental en nuestras vidas, y actos que definen nuestra forma de actuar en el día a día.
Sabía como se llamaba la tienda donde podría encontrar la tela: Gacela, pero lo que no sabía, era por donde caía, y el casco viejo es bastante grande, y con un índice muy alto de tiendas por metro cuadrado, así que iba a ser una mañana en busca de la gacela perdida, solo que esta vez no iba a haber una rubia temblando sin casi ropa al final del túnel.
Decido bajar andando, que así doy un paseillo, y empiezo a buscar tiendas, por las muchas calles y callejuelas que hay por el casco viejo, que por el día parece otra cosa, por las noches las calles parecen más estrechas, están mas llenas de obstáculos y el suelo resbala bastante mas.
Después de una hora dando vueltas y de aprenderme de memoria las 126 tiendas que hay, y de que la gente piense que soy un terrorista islámico por pasar 12 veces por la misma calle (Pantalón verde de pana, sudadera negra, con capucha, guantes negros, y una graba de esas tapándome por debajo de los ojos, sin duda, debería de dar miedo).
Por fin doy con la tienda, estaba en un callejón angosto y muy poco llamativo, pero eso no le impedía tener la tienda a rebosar. Era una tienda de dos plantas, llena de telas por todos lados, unas 10 dependientas/es y al rededor de 30 personas cuya media de edad ronda los 50 años. Desde luego mi presencia no paso inadvertida, todo el mundo me miraba como esperando que dijera algo, del estilo, de : Por ala, y por dios, cagummmm. Pero no, me quito los guantes y me destapo la cara, y me coloco en el centro de la tienda.
Había unos 5 mostradores, más el segundo piso, todos con viejecillas que no quieren comprar nada, tan solo pasar la mañana hablando del frío que hace y de como cuando era ella pequeña se calentaban poniendo agua caliente en la cama.
Bueno, me pongo en uno de los mostradores, y espero a que me toque, pero eso no sucede, pues la dependienta no esta vendiendo nada, sino hablandole de sus hijos, MANDA HUEVOS. como no tengo prisa, le digo de buenas formas: - Si estaba buscando una tela, a lo que ella contesta: - bien, un momento, en el mostrador de allí te atienden.
Aunque me parece muy fuerte, decido no armar un escandalo y me dirijo al mostrador, donde estaba otra chica, con dos adorables ancianitas, y atención porque aquí tampoco estaban comprando nada, se pasaban el rato diciendo como les gustaría que fuese la casa de su vida o algo así. Después de otros 15 min, y ya llevaba 30 sin que nadie comprara nada(esta tienda tiene que tener más perdidas que la de la marca ACME), decido ya de mala leche acercarme a la chica y decirle en tono tosco:
Oye, a quien hay que matar para que te atiendan en esta tienda???????
A lo que me contesta ella muy amablemte: aaaa!!!, estas esperandooo???
Pues la verdad, por el tiempo que llevo, ya no se si estoy esperando o trabajo aquí, en ese caso tendré que hablar con los clientes, no?
Se le cambio la cara, al final resulta que encima no tenían la tela que quería, me pongo mis guantes, me tapo la cara, y con una mirada asesina ¬¬, me marcho de allí.
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